Por: Mesías Guevara Amasifuen (*)
El uso intensivo de las TICs, han facilitado el incremento de las transacciones comerciales, presionando a los países y a sus empresas, en especial a las PYME, a ser más competitivas, en todos los sectores productivos.
En el caso particular de las TICs, existe cierto consenso en el sentido de que si las PYME, no adoptan estas nuevas tecnologías en sus estrategias de compra y venta (e-business), muy posiblemente no podrán sobrevivir en el nuevo entorno internacional (Canadian e-Business Initiative, 2002). Kaushik y Singh (2003), señalan que el acceso, uso y adopción de las TICs generan ganancias de índole económica no sólo para las empresas involucradas, sino también para la economía en general.
Para el caso de países desarrollados, señalan claramente que, la adopción de aplicaciones basadas en la computación y la Internet por parte de las empresas e individuos en estos países, constituye la principal fuente del crecimiento sostenido en estas economías Jorgenson (2003; The Economist ( 2003a y 2003b).
En un estudio sobre los beneficios económicos de la Internet en los Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Alemania, Varian, Litan, Elder y Shutter (2002) identificaron y midieron los ahorros en costos e incrementos en ingresos de las empresas asociadas con la inversión que ellas han llevado a cabo, en soluciones de negocios basadas en la Internet (Internet business solutions—IBS—). Es decir, cualquier iniciativa que combine la Internet con redes (networking), software y computadoras (hardware) para incrementar o mejorar los procesos del negocio o crear nuevas oportunidades de negocios.
El acceso y uso de las TICs han mejorado sustancialmente la eficiencia de los negocios, en especial, debido a que el uso de Internet ha abierto nuevas oportunidades en todos los campos (infoDev, 2003). El desarrollo de nuevos productos, el mercadeo, la compra, la distribución y el servicio al cliente se han visto mejorados, sin importar las distancias geográficas. Además, los negocios por outsourcing vía la Internet, han reducido el costo tanto dentro de las empresas como entre las empresas. La importancia de la adopción de tecnologías basadas en la computación e Internet (adopción de TICs) radica en su potencial impacto sobre la productividad y la competitividad de las empresas.
La aplicación de las nuevas tecnologías de telecomunicaciones y la red de redes internacional, es decir, Internet, resulta crucial para desarrollar una de las tareas trascendentales de las PYME, que es el de encontrar nuevos mercados, para ser capaces de atraer nuevos clientes de todo el mundo. El Internet y, de manera general, las tecnologías digitales de la información, están generando mayores cambios en la organización de las actividades económicas.
Las PYME están empeñados en usar el Internet principalmente para:
Realizar la búsqueda de información. Hacer transacciones bancarias. Hacer comunicaciones con los clientes y proveedores. Realizar acciones de publicidad. Comunicación con organismos públicos. Capacitación. Selección de personal.
Las PYME que cuentan herramientas de Internet como la página web principalmente la usan para: Informar sobre la empresa. Servicio de atención al cliente. Realizar operación B2C ( empresa a clientes). Realizar operación B2B ( empresa a empresa).
El correo electrónico se constituye en la herramienta mayor del Internet.
Los estudiosos señalan tres impactos económicos distintos: la disminución del coste de las transacciones, la mayor facilidad de gestión, y el acercamiento de la economía al modelo de la competencia perfecta.
Las relaciones de las empresas son básicamente con tres agentes: relación con los clientes, relación con otras empresas, y relación dentro de la propia empresa.
Las transacciones realizadas en Internet y que las podemos tener en cuenta destacan las siguientes: Número de usuarios de Internet. Número esperado de usuarios en la red. Número de páginas Web en la red. Número de sitios Web. Dinero gastado en comercio electrónico. Negocios de comercio electrónico. Productos más populares comprados en línea. Ventas realizadas en comercio electrónico. Ingresos generados por la telefonía en Internet. Incremento de compras en línea.
Sin embargo la implantación de las TIC en las PYME encuentran barreras, fundamentalmente porque estás desconocen qué tecnologías les puede venir bien a su negocio, también ocurre que las tecnologías de información actuales no se adaptan a sus necesidades
- En relación PC manifiestan que no le ven utilidad, que es difícil utilizar , que el precio de adquisición es alta y por la existencia de un costo de mantenimiento.
- Para el Internet encuentran barreras en la disponibilidad de PC, hay PYME que cuentan con dificultad para tener acceso a Internet , desconocimiento del servicio, complejidad en su uso, preocupación por la seguridad y por el costo.
Definitivamente las TICs, a las PYME y a las empresas en general, les traen muchos beneficios, por lo que resulta imperativo evaluar su instalación y utilización, con el objetivo de alcanzar la tan ansiada rentabilidad.
(*) Consultor y Profesor universitario
domingo, 30 de mayo de 2010
lunes, 24 de mayo de 2010
Sueños de niños e ideales de hombres
Por: Mesias Guevara Amasifuen
Conforme se acerca el 28 de Julio, crece en el corazón de los peruanos el sentimiento patriótico, en especial en el de los niños. Mi rutina diaria, como la de muchísimos peruanos, empieza muy temprano. Uno de mis primeros deberes es llevar a mis pequeñas hijas al colegio, una va a inicial (Silvana) y las otras dos (Brenda y Camila) a primaria. En el trayecto entablamos una conversación fraternal, ellas me refieren las actividades que concitan la atención escolar en esta época del año.
Con entusiasmo, me cuentan que están preparando banderas rojas y blancas para adornar sus aulas, que están practicando danzas peruanas, que con el objetivo de celebrar el día de la patria sus maestras les están enseñando el significado de sus símbolos. Mientras conduzco el auto entre la llovizna de invierno, que no solo moja el pavimento sino que también enfría los huesos hasta el tuétano, la más pequeña me dice en voz alta: –Mira papi, cuántas banderas en las casas, cuántas banderas rojas y blancas. Miro por la ventanilla y, efectivamente, veo cómo las banderas flamean con orgullo, desafiando al viento y a la lluvia, se erigen hacia el cielo azul elevando una plegaria de esperanza por nuestro país.
Cuánta inocencia y amor por la patria encarnan los niños. Evocando mis años idos, llego hasta mi niñez y mi recuerdo trae al presente la imagen del tiempo pasado, cuando al igual que mis pequeñas hijas celebraba el día de la patria, cuando me preparaba para desfilar en la plaza de Jaén, aunque no con gallardía pero sí con la algarabía que desborda un corazón inocente.
Estoy seguro que al igual que yo, millones de peruanos han sentido la especial emoción de celebrar el día de la Patria, estoy seguro que ese sentimiento de niños también lo tuvieron los ministros, los jueces, los congresistas, el Presidente de la República, los alcaldes, los militares, los policías, los profesores, los periodistas, los médicos, los ingenieros, etc., todos sin excepción. La pregunta inquisidora y desafiante brota sin temor y agitada a los cuatro vientos ¿en qué momento se perdió el sentido patriótico, si en algún momento habitó en nuestros corazones regocijados y aún en nuestras mentes?
Con nostalgia miro a mis tres pequeñas niñas, pienso en el futuro que les depara, sobre todo en un mundo que cada día es más violento, y en un país como el nuestro, donde mucha gente no camina sino deambula buscando cómo sobrevivir. ¿Cómo puede ser posible que los niños de ayer, hoy jueces no se comporten altura de su alta investidura y responsabilidad, y que muchas veces pongan en peligro el principio elemental de la justicia plena? ¿Cómo puede ser posible qué los niños de ayer, hoy ministros, negocien nuestra patria con el sentido mezquino de sentir el poder en sus manos, olvidando que éste es pasajero? ¿Cómo puede ser posible qué los niños de ayer, hoy congresistas, cometan perjurio, juren ante el Dios de Abraham cumplir con la ley, trabajar por la Patria, y que al final terminen legislando a favor de ciertos grupos de poder, elaborando leyes que solo a ellos favorecen? ¿Cómo puede ser posible que el niño de ayer, hoy banquero, tenga hoy un espíritu usurero? ¿Cómo puede ser posible que los niños de ayer, hoy periodistas, se vean hipotecados a pequeños grupos con el único objetivo de parametrar la información? ¿Cómo puede ser posible que lo niños de ayer, hoy ciudadanos, hayamos perdido el sentido patriótico?
La anomia se ha institucionalizado en nuestro país, se ha perdido el respeto por la autoridad, las normas son violadas, las grandes empresas se empeñan en no cumplir y hacen caso omiso a la legislación nacional. Periodistas, agentes que propugnan la dictadura de la economía del mercado (reconozco el mercado pero no su dictadura) en nombre de la libre competencia, han avasallado y limitado la acción del Estado. Quieren imponernos recetas que han tenido éxito en Chicago o Manhattan, que han sido discutidas en Warton, Yale, y Harvard. Al hacerlo olvidan que la nuestra es otra realidad. En física existe la ley “a toda acción hay una reacción”, al final encuentran el equilibrio porque la suma de las fuerzas es cero. En nuestra economía la demanda no reacciona de manera similar a la presión de la oferta, simplemente porque no hay competencia, simplemente porque un gran porcentaje de nuestra población es pobre, muchos pertenecen a las zonas rurales y como tal obtienen ingresos económicos muy por debajo de la línea media aceptada.
No podemos pensar que en el Perú sólo deba existir un tipo de economía. Es urgente e importante que entendamos que nuestro país es pluricultural, es decir, que somos un país de países.
Muchos problemas nuestros, indudablemente radican en nuestra falta de identidad nacional, muchos no quieren aceptar que somos producto de diversas vertientes, no quieren entender que el Perú se ha formado “por vencedores y vencidos” pero que al final somos un crisol de pueblos y que por nuestras venas corren torrentes de gloria. El desencuentro y la dominación generaron el odio al español y el menosprecio al indio. Muchos han olvidado que provenimos de un país milenario, han perdido el orgullo Inca y pre-inca, han olvidado que somos un país rico en historia, quizá el más rico de Sudamérica. Han olvidado la histórica trilogía andina “no seas ocioso, no seas ladrón, no seas mentiroso” y se han empeñado en el institucionalizar la mentira, el odio. Han impuesto lo trivial a lo importante, lo necio a lo justo, la viveza a la sensatez.
Frente a esta situación los peruanos de buena voluntad, libres y de buenas costumbres ¿podemos quedarnos quietos y ver cómo saquean e incendian a nuestro país, la tierra en la que yacen nuestros antepasados, donde hemos nacido con nuestros sueños e ilusiones, donde queremos que nuestros hijos vivan en paz? ¿Podemos quedarnos cruzados de brazos y ver cómo los politiqueros se reparten los pocos recursos que cuenta nuestro país? ¿Podemos quedarnos quietos y ver cómo los jueces, ministros y congresistas se comportan de una manera desleal y mezquina con nuestra Patria? ¿Se justifica que sigamos dándoles cheques en blanco a esta gente, para que legislen el futuro de nuestros hijos? ¿Podemos seguir callando cuando vemos cómo los banqueros se enriquecen cobrando las tasas de interés más altas de la región?. ¡Claro que no!
Levantemos y caminemos juntos, por el camino de la libertad, de la justicia plena y de la ley de la hermandad para conquistar nuestro suelo patrio, construyamos nuestro propio destino, impulsemos una patria sólida, propugnando el espíritu emprendedor, fortaleciendo la pequeña y mediana empresa, estableciendo un estado apropiado ni grande ni pequeño sino adecuado, que regule, que proteja y promueva las inversiones.
Constituyamos una clase empresarial con profundo sentido patriótico, apoyemos al campesino dándole asistencia técnica, crédito financiero y apoyo para que comercialice sus productos, hagamos florecer la industria nacional, consolidemos nuestro sistema económico, seamos cautos en el manejo fiscal, establezcamos un liderazgo limpio y honesto.
Procuremos para nuestros niños y jóvenes una buena educación, alimentación y salud, garantizando a sus padres un justo salario a través del trabajo digno. Redistribuyamos riqueza generando trabajo sostenido a través de la industria y agroindustria, desarrollando productos para el mercado nacional e internacional. Consolidemos nuestro sistema democrático, dándole estabilidad política y jurídica, haciendo que el gobierno sea eficaz y eficiente. Fomentemos en nuestro suelo el imperio de la justicia, derrotando la impunidad.
Fortalezcamos la alianza Universidad-Gobierno-Empresa, triángulo del desarrollo. Desarrollemos tecnología y hagamos que ésta se convierta en nuestra ventaja competitiva, masifiquemos su desarrollo en los colegios, institutos y universidades. No olvidemos que el potencial del peruano está en su capacidad creadora e innovadora.
Levantemos nuestros corazones, que guiados por sentimientos puros nos orienten hacia la institucionalización de una sociedad justa, proclamada por nuestra historia, por nuestros héroes, por nuestros antepasados, por los millones de peruanos que esperan con razón ver a su clase dirigente, universitaria y profesional honesta, ponerse al frente de los problemas nacionales, desterrando a los impúdicos del manejo de la cosa pública en función de su exclusivo bienestar personal. El Perú nos demanda acción y entrega, combinemos nuestros sueños de niños con nuestros ideales de hombres, para forjar la patria gloriosa donde los peruanos vivamos con amor, fe, paz y esperanza. ¡¡Viva el Perú!!
Conforme se acerca el 28 de Julio, crece en el corazón de los peruanos el sentimiento patriótico, en especial en el de los niños. Mi rutina diaria, como la de muchísimos peruanos, empieza muy temprano. Uno de mis primeros deberes es llevar a mis pequeñas hijas al colegio, una va a inicial (Silvana) y las otras dos (Brenda y Camila) a primaria. En el trayecto entablamos una conversación fraternal, ellas me refieren las actividades que concitan la atención escolar en esta época del año.
Con entusiasmo, me cuentan que están preparando banderas rojas y blancas para adornar sus aulas, que están practicando danzas peruanas, que con el objetivo de celebrar el día de la patria sus maestras les están enseñando el significado de sus símbolos. Mientras conduzco el auto entre la llovizna de invierno, que no solo moja el pavimento sino que también enfría los huesos hasta el tuétano, la más pequeña me dice en voz alta: –Mira papi, cuántas banderas en las casas, cuántas banderas rojas y blancas. Miro por la ventanilla y, efectivamente, veo cómo las banderas flamean con orgullo, desafiando al viento y a la lluvia, se erigen hacia el cielo azul elevando una plegaria de esperanza por nuestro país.
Cuánta inocencia y amor por la patria encarnan los niños. Evocando mis años idos, llego hasta mi niñez y mi recuerdo trae al presente la imagen del tiempo pasado, cuando al igual que mis pequeñas hijas celebraba el día de la patria, cuando me preparaba para desfilar en la plaza de Jaén, aunque no con gallardía pero sí con la algarabía que desborda un corazón inocente.
Estoy seguro que al igual que yo, millones de peruanos han sentido la especial emoción de celebrar el día de la Patria, estoy seguro que ese sentimiento de niños también lo tuvieron los ministros, los jueces, los congresistas, el Presidente de la República, los alcaldes, los militares, los policías, los profesores, los periodistas, los médicos, los ingenieros, etc., todos sin excepción. La pregunta inquisidora y desafiante brota sin temor y agitada a los cuatro vientos ¿en qué momento se perdió el sentido patriótico, si en algún momento habitó en nuestros corazones regocijados y aún en nuestras mentes?
Con nostalgia miro a mis tres pequeñas niñas, pienso en el futuro que les depara, sobre todo en un mundo que cada día es más violento, y en un país como el nuestro, donde mucha gente no camina sino deambula buscando cómo sobrevivir. ¿Cómo puede ser posible que los niños de ayer, hoy jueces no se comporten altura de su alta investidura y responsabilidad, y que muchas veces pongan en peligro el principio elemental de la justicia plena? ¿Cómo puede ser posible qué los niños de ayer, hoy ministros, negocien nuestra patria con el sentido mezquino de sentir el poder en sus manos, olvidando que éste es pasajero? ¿Cómo puede ser posible qué los niños de ayer, hoy congresistas, cometan perjurio, juren ante el Dios de Abraham cumplir con la ley, trabajar por la Patria, y que al final terminen legislando a favor de ciertos grupos de poder, elaborando leyes que solo a ellos favorecen? ¿Cómo puede ser posible que el niño de ayer, hoy banquero, tenga hoy un espíritu usurero? ¿Cómo puede ser posible que los niños de ayer, hoy periodistas, se vean hipotecados a pequeños grupos con el único objetivo de parametrar la información? ¿Cómo puede ser posible que lo niños de ayer, hoy ciudadanos, hayamos perdido el sentido patriótico?
La anomia se ha institucionalizado en nuestro país, se ha perdido el respeto por la autoridad, las normas son violadas, las grandes empresas se empeñan en no cumplir y hacen caso omiso a la legislación nacional. Periodistas, agentes que propugnan la dictadura de la economía del mercado (reconozco el mercado pero no su dictadura) en nombre de la libre competencia, han avasallado y limitado la acción del Estado. Quieren imponernos recetas que han tenido éxito en Chicago o Manhattan, que han sido discutidas en Warton, Yale, y Harvard. Al hacerlo olvidan que la nuestra es otra realidad. En física existe la ley “a toda acción hay una reacción”, al final encuentran el equilibrio porque la suma de las fuerzas es cero. En nuestra economía la demanda no reacciona de manera similar a la presión de la oferta, simplemente porque no hay competencia, simplemente porque un gran porcentaje de nuestra población es pobre, muchos pertenecen a las zonas rurales y como tal obtienen ingresos económicos muy por debajo de la línea media aceptada.
No podemos pensar que en el Perú sólo deba existir un tipo de economía. Es urgente e importante que entendamos que nuestro país es pluricultural, es decir, que somos un país de países.
Muchos problemas nuestros, indudablemente radican en nuestra falta de identidad nacional, muchos no quieren aceptar que somos producto de diversas vertientes, no quieren entender que el Perú se ha formado “por vencedores y vencidos” pero que al final somos un crisol de pueblos y que por nuestras venas corren torrentes de gloria. El desencuentro y la dominación generaron el odio al español y el menosprecio al indio. Muchos han olvidado que provenimos de un país milenario, han perdido el orgullo Inca y pre-inca, han olvidado que somos un país rico en historia, quizá el más rico de Sudamérica. Han olvidado la histórica trilogía andina “no seas ocioso, no seas ladrón, no seas mentiroso” y se han empeñado en el institucionalizar la mentira, el odio. Han impuesto lo trivial a lo importante, lo necio a lo justo, la viveza a la sensatez.
Frente a esta situación los peruanos de buena voluntad, libres y de buenas costumbres ¿podemos quedarnos quietos y ver cómo saquean e incendian a nuestro país, la tierra en la que yacen nuestros antepasados, donde hemos nacido con nuestros sueños e ilusiones, donde queremos que nuestros hijos vivan en paz? ¿Podemos quedarnos cruzados de brazos y ver cómo los politiqueros se reparten los pocos recursos que cuenta nuestro país? ¿Podemos quedarnos quietos y ver cómo los jueces, ministros y congresistas se comportan de una manera desleal y mezquina con nuestra Patria? ¿Se justifica que sigamos dándoles cheques en blanco a esta gente, para que legislen el futuro de nuestros hijos? ¿Podemos seguir callando cuando vemos cómo los banqueros se enriquecen cobrando las tasas de interés más altas de la región?. ¡Claro que no!
Levantemos y caminemos juntos, por el camino de la libertad, de la justicia plena y de la ley de la hermandad para conquistar nuestro suelo patrio, construyamos nuestro propio destino, impulsemos una patria sólida, propugnando el espíritu emprendedor, fortaleciendo la pequeña y mediana empresa, estableciendo un estado apropiado ni grande ni pequeño sino adecuado, que regule, que proteja y promueva las inversiones.
Constituyamos una clase empresarial con profundo sentido patriótico, apoyemos al campesino dándole asistencia técnica, crédito financiero y apoyo para que comercialice sus productos, hagamos florecer la industria nacional, consolidemos nuestro sistema económico, seamos cautos en el manejo fiscal, establezcamos un liderazgo limpio y honesto.
Procuremos para nuestros niños y jóvenes una buena educación, alimentación y salud, garantizando a sus padres un justo salario a través del trabajo digno. Redistribuyamos riqueza generando trabajo sostenido a través de la industria y agroindustria, desarrollando productos para el mercado nacional e internacional. Consolidemos nuestro sistema democrático, dándole estabilidad política y jurídica, haciendo que el gobierno sea eficaz y eficiente. Fomentemos en nuestro suelo el imperio de la justicia, derrotando la impunidad.
Fortalezcamos la alianza Universidad-Gobierno-Empresa, triángulo del desarrollo. Desarrollemos tecnología y hagamos que ésta se convierta en nuestra ventaja competitiva, masifiquemos su desarrollo en los colegios, institutos y universidades. No olvidemos que el potencial del peruano está en su capacidad creadora e innovadora.
Levantemos nuestros corazones, que guiados por sentimientos puros nos orienten hacia la institucionalización de una sociedad justa, proclamada por nuestra historia, por nuestros héroes, por nuestros antepasados, por los millones de peruanos que esperan con razón ver a su clase dirigente, universitaria y profesional honesta, ponerse al frente de los problemas nacionales, desterrando a los impúdicos del manejo de la cosa pública en función de su exclusivo bienestar personal. El Perú nos demanda acción y entrega, combinemos nuestros sueños de niños con nuestros ideales de hombres, para forjar la patria gloriosa donde los peruanos vivamos con amor, fe, paz y esperanza. ¡¡Viva el Perú!!
miércoles, 21 de abril de 2010
El Gran Reto: Construir la Gran Nación
Por: Mesías Guevara Amasifuén
No cabe la menor duda, que nos ha tocado actuar en un escenario turbulento, muy propio de nuestros tiempos; agitado por infinidad de problemas políticos, económicos, sociales y tecnológicos. Las condiciones de perturbación e incertidumbre derivan, en parte, de un contexto internacional alterado por los efectos de una severa crisis del sistema financiero mundial, hasta ahora, dominado por el neoliberalismo; y, en cuanto a nuestro país propiamente se refiere, como consecuencia directa, de una larga y notoria pérdida de rumbo en la política del actual gobierno.
Nuestro pueblo, el Perú, demanda hoy más que nunca la instauración de una sociedad elevada, donde impere la justicia, solidaridad, seguridad, el orden e igualdad de oportunidades; por ello, somos conscientes que mientras nuestra vida cotidiana y futuro, sigan siendo afectados por la corrupción, el desempleo y pobreza, la realidad nos enrostrará dramáticos indicadores de mortalidad, morbilidad, desnutrición y analfabetismo, que son el natural caldo de cultivo de la violencia social.
Por ello compatriotas, es necesario y urgente, construir un país que nos permita a todos los peruanos, vivir en paz y armonía, sin exclusiones, ni temores, con pleno respeto a la diversidad cultural, igualdad de oportunidades y bienestar. Permítanme pues, compartir con ustedes el noble sueño de construir una Patria grande, de transformar nuestro país en una gran nación democrática, donde reine la verdad, la justicia, y honradez; que permita a nosotros sus hijos, disfrutar del trabajo pleno y la bonanza, en un ambiente de armonía y reconciliación de la conciencia nacional.
Tenemos pues ante nosotros, como prioritaria necesidad nacional, el gran reto de transformar el Estado y satisfacer las demandas sociales inaplazables; para lo cual debemos tener la capacidad de generar capacidad de gestión regional y local, sin reproducir nuevos centralismos: eliminando de raíz el negocio del poder en provecho propio, y el gasto fiscal improductivo; removiendo de esta manera, las formas mercantilistas de gobernar, que generan privilegio, marginación y más pobreza.
Sin embargo, somos conscientes, que para encontrar y sostener el rumbo, que nos permita salir del subdesarrollo, es necesario una actuación conjunta y solidaria de todos nosotros, en un marco de pleno respeto a los derechos ciudadanos y cumplimiento de los deberes correspondientes. Con mayor razón aún, si tomamos en cuenta, que la transformación de un país, debe sustentarse en la sabiduría creadora y acción solidaria de los pueblos, forjando ciudadanía, democracia y desarrollo desde abajo; reconociéndonos para el efecto, como un país heredero de una cultura milenaria, que supo encontrar en la participación social, el pilar fundamental de su desarrollo; y estableciendo para ello, un sistema de innovación nacional que nos permita generar conocimiento científico y desarrollo tecnológico.
Por ello, resulta necesario, crear una infraestructura básica apropiada, para viabilizar esta voluntad de hacer Patria; y para lo cual, urge emprender grandes obras de tipo vial, hidráulico, energético, telecomunicaciones y de vivienda; sin las cuales seguiremos atrapados en el subdesarrollo, en medio de grandes limitaciones materiales, estratégicas e instrumentales. Compatriotas, si esa es la ruta y el camino a seguir, entonces les propongo que rescatemos, la tradición vial, hidráulica, planificadora y de ayuda mutua, que heredamos de las sociedades prehispánicas, y que sin duda, nos ayudará a consolidar la Conquista del Perú por los peruanos.
Pero la tarea, sería inútil, si no atendemos al ser humano, razón de ser de todo este esfuerzo nacional; por lo que resulta básico promover el desarrollo de sus capacidades, y sentimientos basados en sólidos principios éticos y morales; que le permitan desenvolverse en todos los campos del saber y en la gestión de actividades económicas, sin desnaturalizar los grandes fines que la Nación toda persigue.
Esto, se complementa con el fomento, innovación y planificación de actividades emprendedoras, sin abandonar la espiritualidad que todo ser humano debe cultivar por si mismo, alentado por políticas rectoras que el Estado brinde teniendo como meta final, la realización del ser humano y satisfacción plena de sus necesidades; superando el atraso no sólo mediante la justa distribución del tener, sino también con la no por ello menos justa distribución del saber, y el fortalecimiento de la autoestima nacional. De lograrlo habremos efectuado una verdadera revolución en todo sentido.
Nos reafirmamos, también en el esfuerzo conjunto de abatir a la pobreza, para lo cual es necesario contar con más inversión, en más espacios y más manos, la misma que se oriente a los fines ya antedichos; para lo cual se ha de emprender una cruzada nacional que culmine con: brindar educación de calidad, y cultura a todos nuestros compatriotas. Es decir mejorando el saber; y en su dimensión la calificación laboral; generando empleo productivo, potenciando e innovando el aparato productivo, creando infraestructura, incrementando nuestras exportaciones, distribuyendo el ingreso con equidad e integrando las economías excluidas del país al mercado nacional y global.
Siguiendo los sabios consejos del mandato ancestral, hemos de optar por una cultura de paz y laboriosidad, donde los hombres y mujeres que habiten en nuestro territorio, tengan las mismas oportunidades de realización: y nuestros niños disfruten a plenitud de su inocencia, creciendo sanos, fuertes y con aptitud para continuar desarrollando todas sus potencialidades; donde nuestra juventud viva el presente y anticipe el porvenir, con esperanza y sin frustraciones; donde los ancianos sean vistos con respeto y escuchados; es decir , construir sin demora una gran Nación, donde impere la justicia social.
Debemos afirmar nuestro profundo amor por el Perú, el respeto a su ordenamiento jurídico; y la unión entre todos sus hijos; reconociendo la unidad nacional basada en la diversidad cultural; valorada esta, como un recurso real, para potenciar el desarrollo. Asimismo, expresamos nuestro respeto y admiración por los peruanos, que en base a su esfuerzo y honestidad, han sabido construir riqueza con emprendimiento y tenacidad, y muchos de ellos bajo condiciones no siempre propicias.
Estos ejemplos, nos han de dar luces para poder visualizar los mejores caminos de prosperidad y bienestar, sin olvidar jamás, que lo más noble y valioso que tiene nuestra Patria, es el peruano. Por eso: hermanos campesinos, obreros, artesanos, comerciantes, estudiantes y educadores, profesionales, trabajadores y empresarios de todos los campos de la actividad humana, hombres y mujeres de todas las edades y ámbitos del territorio nacional, donde quiera que se encuentren, recuerden siempre que todos somos indispensables en la tarea de hacer Patria y engrandecerla.
Finalmente, con mucha satisfacción debemos expresar, que recorrer el Perú nos llena de vitalidad. La nobleza de su gente, la biodiversidad que por doquier se manifiesta y nuestro inestimable patrimonio histórico-cultural, afirman de hecho nuestra confianza en nosotros mismos, y eleva nuestra autoestima. Elevemos una plegaria al Todopoderoso, para que guíe nuestros pasos, por la senda de la sabiduría, nos dé la suficiente humildad, para seguir aprendiendo a auscultar el alma popular, tener la capacidad de escucha para entender las cosas, rescatar las enseñanzas del Perú milenario, y reflexionar sobre sus pétreos mensajes, para poder forjar nuestra verdadera identidad nacional.
De igual modo, que nos dé la sabiduría necesaria para que podamos administrar adecuadamente los recursos naturales, que generosamente nos continua brindando la madre naturaleza, en beneficio de todos y no solo de un grupo minoritario. Estoy seguro que los peruanos sin exclusiones, saldremos adelante, convocando para el efecto a todas las voluntades en torno a los grandes objetivos nacionales compartidos, incluso ahora, en la particular coyuntura que nos afecta al igual que el resto de los países del mundo.
Démonos las manos y hagamos la gran cadena, para que en combinación con las fuerzas telúricas de los andes, nos dé la energía que nos permita caminar con firmeza y esperanza hacia el mañana prometedor.
No cabe la menor duda, que nos ha tocado actuar en un escenario turbulento, muy propio de nuestros tiempos; agitado por infinidad de problemas políticos, económicos, sociales y tecnológicos. Las condiciones de perturbación e incertidumbre derivan, en parte, de un contexto internacional alterado por los efectos de una severa crisis del sistema financiero mundial, hasta ahora, dominado por el neoliberalismo; y, en cuanto a nuestro país propiamente se refiere, como consecuencia directa, de una larga y notoria pérdida de rumbo en la política del actual gobierno.
Nuestro pueblo, el Perú, demanda hoy más que nunca la instauración de una sociedad elevada, donde impere la justicia, solidaridad, seguridad, el orden e igualdad de oportunidades; por ello, somos conscientes que mientras nuestra vida cotidiana y futuro, sigan siendo afectados por la corrupción, el desempleo y pobreza, la realidad nos enrostrará dramáticos indicadores de mortalidad, morbilidad, desnutrición y analfabetismo, que son el natural caldo de cultivo de la violencia social.
Por ello compatriotas, es necesario y urgente, construir un país que nos permita a todos los peruanos, vivir en paz y armonía, sin exclusiones, ni temores, con pleno respeto a la diversidad cultural, igualdad de oportunidades y bienestar. Permítanme pues, compartir con ustedes el noble sueño de construir una Patria grande, de transformar nuestro país en una gran nación democrática, donde reine la verdad, la justicia, y honradez; que permita a nosotros sus hijos, disfrutar del trabajo pleno y la bonanza, en un ambiente de armonía y reconciliación de la conciencia nacional.
Tenemos pues ante nosotros, como prioritaria necesidad nacional, el gran reto de transformar el Estado y satisfacer las demandas sociales inaplazables; para lo cual debemos tener la capacidad de generar capacidad de gestión regional y local, sin reproducir nuevos centralismos: eliminando de raíz el negocio del poder en provecho propio, y el gasto fiscal improductivo; removiendo de esta manera, las formas mercantilistas de gobernar, que generan privilegio, marginación y más pobreza.
Sin embargo, somos conscientes, que para encontrar y sostener el rumbo, que nos permita salir del subdesarrollo, es necesario una actuación conjunta y solidaria de todos nosotros, en un marco de pleno respeto a los derechos ciudadanos y cumplimiento de los deberes correspondientes. Con mayor razón aún, si tomamos en cuenta, que la transformación de un país, debe sustentarse en la sabiduría creadora y acción solidaria de los pueblos, forjando ciudadanía, democracia y desarrollo desde abajo; reconociéndonos para el efecto, como un país heredero de una cultura milenaria, que supo encontrar en la participación social, el pilar fundamental de su desarrollo; y estableciendo para ello, un sistema de innovación nacional que nos permita generar conocimiento científico y desarrollo tecnológico.
Por ello, resulta necesario, crear una infraestructura básica apropiada, para viabilizar esta voluntad de hacer Patria; y para lo cual, urge emprender grandes obras de tipo vial, hidráulico, energético, telecomunicaciones y de vivienda; sin las cuales seguiremos atrapados en el subdesarrollo, en medio de grandes limitaciones materiales, estratégicas e instrumentales. Compatriotas, si esa es la ruta y el camino a seguir, entonces les propongo que rescatemos, la tradición vial, hidráulica, planificadora y de ayuda mutua, que heredamos de las sociedades prehispánicas, y que sin duda, nos ayudará a consolidar la Conquista del Perú por los peruanos.
Pero la tarea, sería inútil, si no atendemos al ser humano, razón de ser de todo este esfuerzo nacional; por lo que resulta básico promover el desarrollo de sus capacidades, y sentimientos basados en sólidos principios éticos y morales; que le permitan desenvolverse en todos los campos del saber y en la gestión de actividades económicas, sin desnaturalizar los grandes fines que la Nación toda persigue.
Esto, se complementa con el fomento, innovación y planificación de actividades emprendedoras, sin abandonar la espiritualidad que todo ser humano debe cultivar por si mismo, alentado por políticas rectoras que el Estado brinde teniendo como meta final, la realización del ser humano y satisfacción plena de sus necesidades; superando el atraso no sólo mediante la justa distribución del tener, sino también con la no por ello menos justa distribución del saber, y el fortalecimiento de la autoestima nacional. De lograrlo habremos efectuado una verdadera revolución en todo sentido.
Nos reafirmamos, también en el esfuerzo conjunto de abatir a la pobreza, para lo cual es necesario contar con más inversión, en más espacios y más manos, la misma que se oriente a los fines ya antedichos; para lo cual se ha de emprender una cruzada nacional que culmine con: brindar educación de calidad, y cultura a todos nuestros compatriotas. Es decir mejorando el saber; y en su dimensión la calificación laboral; generando empleo productivo, potenciando e innovando el aparato productivo, creando infraestructura, incrementando nuestras exportaciones, distribuyendo el ingreso con equidad e integrando las economías excluidas del país al mercado nacional y global.
Siguiendo los sabios consejos del mandato ancestral, hemos de optar por una cultura de paz y laboriosidad, donde los hombres y mujeres que habiten en nuestro territorio, tengan las mismas oportunidades de realización: y nuestros niños disfruten a plenitud de su inocencia, creciendo sanos, fuertes y con aptitud para continuar desarrollando todas sus potencialidades; donde nuestra juventud viva el presente y anticipe el porvenir, con esperanza y sin frustraciones; donde los ancianos sean vistos con respeto y escuchados; es decir , construir sin demora una gran Nación, donde impere la justicia social.
Debemos afirmar nuestro profundo amor por el Perú, el respeto a su ordenamiento jurídico; y la unión entre todos sus hijos; reconociendo la unidad nacional basada en la diversidad cultural; valorada esta, como un recurso real, para potenciar el desarrollo. Asimismo, expresamos nuestro respeto y admiración por los peruanos, que en base a su esfuerzo y honestidad, han sabido construir riqueza con emprendimiento y tenacidad, y muchos de ellos bajo condiciones no siempre propicias.
Estos ejemplos, nos han de dar luces para poder visualizar los mejores caminos de prosperidad y bienestar, sin olvidar jamás, que lo más noble y valioso que tiene nuestra Patria, es el peruano. Por eso: hermanos campesinos, obreros, artesanos, comerciantes, estudiantes y educadores, profesionales, trabajadores y empresarios de todos los campos de la actividad humana, hombres y mujeres de todas las edades y ámbitos del territorio nacional, donde quiera que se encuentren, recuerden siempre que todos somos indispensables en la tarea de hacer Patria y engrandecerla.
Finalmente, con mucha satisfacción debemos expresar, que recorrer el Perú nos llena de vitalidad. La nobleza de su gente, la biodiversidad que por doquier se manifiesta y nuestro inestimable patrimonio histórico-cultural, afirman de hecho nuestra confianza en nosotros mismos, y eleva nuestra autoestima. Elevemos una plegaria al Todopoderoso, para que guíe nuestros pasos, por la senda de la sabiduría, nos dé la suficiente humildad, para seguir aprendiendo a auscultar el alma popular, tener la capacidad de escucha para entender las cosas, rescatar las enseñanzas del Perú milenario, y reflexionar sobre sus pétreos mensajes, para poder forjar nuestra verdadera identidad nacional.
De igual modo, que nos dé la sabiduría necesaria para que podamos administrar adecuadamente los recursos naturales, que generosamente nos continua brindando la madre naturaleza, en beneficio de todos y no solo de un grupo minoritario. Estoy seguro que los peruanos sin exclusiones, saldremos adelante, convocando para el efecto a todas las voluntades en torno a los grandes objetivos nacionales compartidos, incluso ahora, en la particular coyuntura que nos afecta al igual que el resto de los países del mundo.
Démonos las manos y hagamos la gran cadena, para que en combinación con las fuerzas telúricas de los andes, nos dé la energía que nos permita caminar con firmeza y esperanza hacia el mañana prometedor.
lunes, 5 de abril de 2010
La enseñanza de la carreta
Por: Mesias Guevara Amasifuen
Una vez un señor paseaba con su hijo por los campos de su granja, y le aconsejaba de que tuviera cuidado con el paso de las carretas, ya que éstas podrían atropellarlo, enseñándole cómo advertir la venida de una de estas, por el ruido que producía al desplazarse;y para lo cual se inclinó y puso su oreja sobre la tierra, invitándole a imitarlo.
Al día siguiente, ambos nuevamente se encontraron en el camino, y el pequeño de manera intuitiva, inclinó su oreja sobre el camino y emocionado gritó: ¡padre viene una carreta¡ su progenitor hizo lo propio, constatando que efectivamente era cierto, y levantàndose le dijo: “viene una carreta y está vacía”
El niño sorprendido le preguntó asombrado: “padre, y cómo sabes que está vacía”, recibiendo como respuesta, que era así, “ porque era muy ruidosa”; luego de lo cual su padre le dijo : “hijo mío, así como hay carretas ruidosas, en el mundo encontrarás hombres ruidosos, que serán así porque tienen vacíos la mente y el corazón, aléjate de ellos, porque fungirán de fanfarrones, valentones y de falsos sabios.Sus acciones te llenarán de ira, tratarán de humillarte y molestarán la tranquilidad de tu alma”.
Compatriotas, llenemos nuestros corazones con la ley de la hermandad y nuestras mentes con nobles ideales, para estar plenos y no vacíos como la carreta ruidosa.
Una vez un señor paseaba con su hijo por los campos de su granja, y le aconsejaba de que tuviera cuidado con el paso de las carretas, ya que éstas podrían atropellarlo, enseñándole cómo advertir la venida de una de estas, por el ruido que producía al desplazarse;y para lo cual se inclinó y puso su oreja sobre la tierra, invitándole a imitarlo.
Al día siguiente, ambos nuevamente se encontraron en el camino, y el pequeño de manera intuitiva, inclinó su oreja sobre el camino y emocionado gritó: ¡padre viene una carreta¡ su progenitor hizo lo propio, constatando que efectivamente era cierto, y levantàndose le dijo: “viene una carreta y está vacía”
El niño sorprendido le preguntó asombrado: “padre, y cómo sabes que está vacía”, recibiendo como respuesta, que era así, “ porque era muy ruidosa”; luego de lo cual su padre le dijo : “hijo mío, así como hay carretas ruidosas, en el mundo encontrarás hombres ruidosos, que serán así porque tienen vacíos la mente y el corazón, aléjate de ellos, porque fungirán de fanfarrones, valentones y de falsos sabios.Sus acciones te llenarán de ira, tratarán de humillarte y molestarán la tranquilidad de tu alma”.
Compatriotas, llenemos nuestros corazones con la ley de la hermandad y nuestras mentes con nobles ideales, para estar plenos y no vacíos como la carreta ruidosa.
domingo, 4 de abril de 2010
La serpiente y la luciérnaga
Por: Mesías Guevara Amasifuen
Cuenta la historia, que una serpiente furiosa perseguía a una luciérnaga, lo seguía por diferentes lugares; la misma que cansada de tanto huir, de pronto se detiene y le dice al reptil: “…te puedo hacer tres preguntas …?, recibiendo como respuesta,”… como estas a punto de morir, te concedo esa gracia...”. El insecto ante eso, le inquiere diciéndole ¿te he ofendido?, no-le responde la serpiente-, ¿te he hecho daño?,… jamás podrás hacerlo insignificante bicho, con soberbia le vuelve a responder ¿entonces porque me persigues?, “…te persigo simplemente porque brillas...” es la insólita respuesta, añadiendo:
“Me enfurece verte brillar, tu luz opaca mi ser, siento que mi alma se vuelve pequeña, por eso te detesto, no acepto que brilles mientras yo me arrastro por la oscuridad y habito en las entrañas de las guaridas”.
A diario vemos, que tanto hombres y mujeres, simulando a la serpiente y a la luciérnaga, se persiguen unos a otros luchando frontalmente, guiados por un espíritu maquillado por la competitividad. La persecución es casi darwinana, por cuanto muchos han perdido el respeto a las buenas formas, ética y valores; a los cuales consideran simplemente son enunciados líricos y retóricos.
El sentido de la vida se ha perdido, lo material se impone a lo espiritual; la envidia corroe, mientras que la hipocresía, se ha convertido en un hábito. Para transitar con aplomo y sin apremios por la vida una tarea fundamental que tenemos, es conocernos a sí mismos, es decir debemos conocer nuestro yo interior.
Conocernos a sí mismos es parte del plan estratégico personal, que debemos hacer cada uno de nosotros, para poder seguir el camino que nos da la luz de la razón, allí identificaremos nuestras fortalezas y debilidades, para luego trabajar en disminuir estas últimas evitando ser vulnerables, ante los deseos de las cosas mundanas que a cada día e instante, se nos presentan. ¡Conócete a ti mismo proclaman los sabios!, y nosotros los mortales lo aceptamos con humildad.
Cuenta la historia, que una serpiente furiosa perseguía a una luciérnaga, lo seguía por diferentes lugares; la misma que cansada de tanto huir, de pronto se detiene y le dice al reptil: “…te puedo hacer tres preguntas …?, recibiendo como respuesta,”… como estas a punto de morir, te concedo esa gracia...”. El insecto ante eso, le inquiere diciéndole ¿te he ofendido?, no-le responde la serpiente-, ¿te he hecho daño?,… jamás podrás hacerlo insignificante bicho, con soberbia le vuelve a responder ¿entonces porque me persigues?, “…te persigo simplemente porque brillas...” es la insólita respuesta, añadiendo:
“Me enfurece verte brillar, tu luz opaca mi ser, siento que mi alma se vuelve pequeña, por eso te detesto, no acepto que brilles mientras yo me arrastro por la oscuridad y habito en las entrañas de las guaridas”.
A diario vemos, que tanto hombres y mujeres, simulando a la serpiente y a la luciérnaga, se persiguen unos a otros luchando frontalmente, guiados por un espíritu maquillado por la competitividad. La persecución es casi darwinana, por cuanto muchos han perdido el respeto a las buenas formas, ética y valores; a los cuales consideran simplemente son enunciados líricos y retóricos.
El sentido de la vida se ha perdido, lo material se impone a lo espiritual; la envidia corroe, mientras que la hipocresía, se ha convertido en un hábito. Para transitar con aplomo y sin apremios por la vida una tarea fundamental que tenemos, es conocernos a sí mismos, es decir debemos conocer nuestro yo interior.
Conocernos a sí mismos es parte del plan estratégico personal, que debemos hacer cada uno de nosotros, para poder seguir el camino que nos da la luz de la razón, allí identificaremos nuestras fortalezas y debilidades, para luego trabajar en disminuir estas últimas evitando ser vulnerables, ante los deseos de las cosas mundanas que a cada día e instante, se nos presentan. ¡Conócete a ti mismo proclaman los sabios!, y nosotros los mortales lo aceptamos con humildad.
jueves, 1 de abril de 2010
Perú, La Gran Empresa
Por: Mesías Guevara Amasifuén
Podemos definir a una empresa como una comunidad de trabajo que se une para producir bienes y /o servicios, dirigidos a satisfacer necesidades que existen en la sociedad. Cumple un Rol social (satisfacer necesidades), y un Rol económico (busca rentabilidad), cuenta con los recursos materiales, recursos humanos, y el sistema de trabajo. Haciendo extensiva esa definición a un país, donde el gobierno tiene como objetivo usar adecuadamente los recursos para encontrar el desarrollo, podemos definir al Perú como una gran empresa. Constituida por los recursos humanos, recursos naturales y la estructura de gobierno.
Si el Perú constituye una gran empresa, resulta obligatorio que su gestión este orientado por conceptos modernos de administración, según los expertos existen doce enfoques (paradigmas) que nos permitan analizar una empresa, entre las cuales podemos mencionar la teoría de la agencia, la teoría institucional, de los costes de transición, dependencia de recursos, de contingencia, ecología de las poblaciones, del conocimiento, entre otras. Definida el Perú como una gran empresa, resulta fundamental definir su objetivo y este puede ser, constituir una Sociedad Justa, donde reine la justicia, la cual constituye una de las virtudes humanas mas elevadas. En el Perú habrá justicia si hay trabajo, libertad y alimento. Donde además reine el imperio de la ley, el respeto de los derechos fundamentales de los peruanos
En ese contexto resulta necesario identificar los stakeholder, es decir los grupos de interés, los mismos que pueden ser intereses internos y externos. Entre los grupos de interés internos podemos identificar al gobierno, partidos políticos, empresarios, medios de comunicación, intelectuales, sindicatos, profesionales, militares y policías, ciudadanía en general. En los externos encontramos a los países limítrofes, empresas multinacionales, organismos multilaterales, entre otras. Muchos conflictos sociales se han generado y se siguen generando por no tener en cuenta este concepto.
El Gobierno nacional tiene que tener la habilidad y capacidad de desarrollar el pensamiento estratégico y a la vez impulsar el pensamiento operativo. En el estratégico esta obligado a desarrollar las estrategias de mediano y largo plazo y a la vez fortalecer su liderazgo para poder consolidar una visión de futuro que sea compartido por todos los peruanos; en el operativo tiene que establecer un programa de acción que busque implementar con éxito las políticas nacionales. Una de las tareas es estar analizando constantemente el entorno internacional, sobre todo en el aspecto geopolítico, comercial, financiero, tecnológico, etc.
El pensamiento estratégico debe consolidarse, utilizando herramientas como la prospectiva que nos da la posibilidad de construir escenarios futuros. De allí debe surgir la Visión, la Misión para luego convertirse en objetivos, estrategias y acciones que en conjunto constituyen un plan estratégico nacional.
Dentro de ese plan nacional debe contemplarse el desarrollo humano, es decir, de los peruanos sin ninguna clase de distingo, para ello resulta necesario impulsar una consolidación del sistema educativo que integre todos sus niveles, cuya misión sea desarrollar las competencias de nuestros compatriotas, el sistema de salud para garantizar una población sana, organizar programas de liderazgo, con esto lograremos consolidar el capital social, elevando su autoestima para alcanzar la conquista del peruano por si mismo. El desarrollo humano debe orientarse para eliminar la pobreza, desaparecer la exclusión social logrando su inclusión en el escenario actual que esta globalizado, utilizando herramientas como las tecnologías de información y comunicación.
Las finanzas públicas merecen un manejo responsable y profesional, su distribución debe darse con equidad, orientándola siempre, a los proyectos de inversión con alta rentabilidad social y económica, si algo escasea es el dinero. El aspecto tributario requiere un tratamiento que contemple la ampliación de la base tributaria, es decir los contribuyentes.
El Perú cuenta con ingentes recursos naturales, energéticos, minerales, bosques, forestales, biodiversidad, marinos, los cuales deben manejarse pensando que estos constituyen nuestro capital y no mirarlos como si fueran renta. Nuestro futuro esta supeditado a su manejo exitoso y no olvidemos que constituyen parte de nuestra ventaja comparativa.
Dentro de los aspectos importantes que también encontramos en la gestión de nuestro país es el de la administración de la construcción de infraestructura teniendo en cuenta que nuestra geografía esta preñada de dificultades y eso lograremos superarlos a través de caminos, comunicaciones, canales de irrigación, cables de energía, puertos y aeropuertos., de esa manera consolidaremos “la conquista del Perú por los peruanos”. Urge el fomento de la Ciencia y Tecnología, generación de conocimiento, democratización del crédito, fomento de la comercialización nacional e internacional, es decir desarrollar el espíritu emprendedor. El gobierno tiene que ser capaz de poder entender y controlar el sentido oportunista de los diferentes agentes del mercado especialmente en los concesionarios de los servicios públicos.
Es necesario que identifiquemos el core competence (habilidades esenciales) en base a los cuales podemos determinar las actividades primarias Generar una ventaja competitiva y hacerla que sea sostenible y permanente.
Muchas de las actitudes que tienen los funcionarios públicos y privados de nuestro país no cambian, a pesar de que somos concientes que es necesario de que debemos cambiar, eso ocurre por que existe la lógica dominante, la cual se define como "la forma en la que los directivos entienden el negocio y toman sus decisiones básicas sobre la asignación de recursos". Hay muchos aspectos que tenemos que desaprender para volver aprender nuevos conceptos, la relación entre el desaprendizaje y el aprendizaje es explicada por una función no lineal, para lo cual podemos aplicar la teoría del caos.
Como país debemos consolidar una cultura organizacional que tenga como objetivo el aprendizaje constante. No olvidemos que “el proceso del aprendizaje organizacional revelado por la curva de aprendizaje es un fenómeno económico universal”. Romper paradigmas como la impuntualidad, la indiferencia, la corrupción, la ley mínimo esfuerzo, la discriminación, el conformismo y la indisciplina también son un reto presente. En general, los desafíos que tiene el Perú como un país emergente, es garantizar un nivel de vida digno para todos los peruanos, es decir, pensar que como una gran empresa encierra en su espíritu la esperanza de un amanecer radiante y vigoroso que inspira a seguir luchando por el noble ideal de hacer patria, de hacer del Perú, la gran empresa.
Podemos definir a una empresa como una comunidad de trabajo que se une para producir bienes y /o servicios, dirigidos a satisfacer necesidades que existen en la sociedad. Cumple un Rol social (satisfacer necesidades), y un Rol económico (busca rentabilidad), cuenta con los recursos materiales, recursos humanos, y el sistema de trabajo. Haciendo extensiva esa definición a un país, donde el gobierno tiene como objetivo usar adecuadamente los recursos para encontrar el desarrollo, podemos definir al Perú como una gran empresa. Constituida por los recursos humanos, recursos naturales y la estructura de gobierno.
Si el Perú constituye una gran empresa, resulta obligatorio que su gestión este orientado por conceptos modernos de administración, según los expertos existen doce enfoques (paradigmas) que nos permitan analizar una empresa, entre las cuales podemos mencionar la teoría de la agencia, la teoría institucional, de los costes de transición, dependencia de recursos, de contingencia, ecología de las poblaciones, del conocimiento, entre otras. Definida el Perú como una gran empresa, resulta fundamental definir su objetivo y este puede ser, constituir una Sociedad Justa, donde reine la justicia, la cual constituye una de las virtudes humanas mas elevadas. En el Perú habrá justicia si hay trabajo, libertad y alimento. Donde además reine el imperio de la ley, el respeto de los derechos fundamentales de los peruanos
En ese contexto resulta necesario identificar los stakeholder, es decir los grupos de interés, los mismos que pueden ser intereses internos y externos. Entre los grupos de interés internos podemos identificar al gobierno, partidos políticos, empresarios, medios de comunicación, intelectuales, sindicatos, profesionales, militares y policías, ciudadanía en general. En los externos encontramos a los países limítrofes, empresas multinacionales, organismos multilaterales, entre otras. Muchos conflictos sociales se han generado y se siguen generando por no tener en cuenta este concepto.
El Gobierno nacional tiene que tener la habilidad y capacidad de desarrollar el pensamiento estratégico y a la vez impulsar el pensamiento operativo. En el estratégico esta obligado a desarrollar las estrategias de mediano y largo plazo y a la vez fortalecer su liderazgo para poder consolidar una visión de futuro que sea compartido por todos los peruanos; en el operativo tiene que establecer un programa de acción que busque implementar con éxito las políticas nacionales. Una de las tareas es estar analizando constantemente el entorno internacional, sobre todo en el aspecto geopolítico, comercial, financiero, tecnológico, etc.
El pensamiento estratégico debe consolidarse, utilizando herramientas como la prospectiva que nos da la posibilidad de construir escenarios futuros. De allí debe surgir la Visión, la Misión para luego convertirse en objetivos, estrategias y acciones que en conjunto constituyen un plan estratégico nacional.
Dentro de ese plan nacional debe contemplarse el desarrollo humano, es decir, de los peruanos sin ninguna clase de distingo, para ello resulta necesario impulsar una consolidación del sistema educativo que integre todos sus niveles, cuya misión sea desarrollar las competencias de nuestros compatriotas, el sistema de salud para garantizar una población sana, organizar programas de liderazgo, con esto lograremos consolidar el capital social, elevando su autoestima para alcanzar la conquista del peruano por si mismo. El desarrollo humano debe orientarse para eliminar la pobreza, desaparecer la exclusión social logrando su inclusión en el escenario actual que esta globalizado, utilizando herramientas como las tecnologías de información y comunicación.
Las finanzas públicas merecen un manejo responsable y profesional, su distribución debe darse con equidad, orientándola siempre, a los proyectos de inversión con alta rentabilidad social y económica, si algo escasea es el dinero. El aspecto tributario requiere un tratamiento que contemple la ampliación de la base tributaria, es decir los contribuyentes.
El Perú cuenta con ingentes recursos naturales, energéticos, minerales, bosques, forestales, biodiversidad, marinos, los cuales deben manejarse pensando que estos constituyen nuestro capital y no mirarlos como si fueran renta. Nuestro futuro esta supeditado a su manejo exitoso y no olvidemos que constituyen parte de nuestra ventaja comparativa.
Dentro de los aspectos importantes que también encontramos en la gestión de nuestro país es el de la administración de la construcción de infraestructura teniendo en cuenta que nuestra geografía esta preñada de dificultades y eso lograremos superarlos a través de caminos, comunicaciones, canales de irrigación, cables de energía, puertos y aeropuertos., de esa manera consolidaremos “la conquista del Perú por los peruanos”. Urge el fomento de la Ciencia y Tecnología, generación de conocimiento, democratización del crédito, fomento de la comercialización nacional e internacional, es decir desarrollar el espíritu emprendedor. El gobierno tiene que ser capaz de poder entender y controlar el sentido oportunista de los diferentes agentes del mercado especialmente en los concesionarios de los servicios públicos.
Es necesario que identifiquemos el core competence (habilidades esenciales) en base a los cuales podemos determinar las actividades primarias Generar una ventaja competitiva y hacerla que sea sostenible y permanente.
Muchas de las actitudes que tienen los funcionarios públicos y privados de nuestro país no cambian, a pesar de que somos concientes que es necesario de que debemos cambiar, eso ocurre por que existe la lógica dominante, la cual se define como "la forma en la que los directivos entienden el negocio y toman sus decisiones básicas sobre la asignación de recursos". Hay muchos aspectos que tenemos que desaprender para volver aprender nuevos conceptos, la relación entre el desaprendizaje y el aprendizaje es explicada por una función no lineal, para lo cual podemos aplicar la teoría del caos.
Como país debemos consolidar una cultura organizacional que tenga como objetivo el aprendizaje constante. No olvidemos que “el proceso del aprendizaje organizacional revelado por la curva de aprendizaje es un fenómeno económico universal”. Romper paradigmas como la impuntualidad, la indiferencia, la corrupción, la ley mínimo esfuerzo, la discriminación, el conformismo y la indisciplina también son un reto presente. En general, los desafíos que tiene el Perú como un país emergente, es garantizar un nivel de vida digno para todos los peruanos, es decir, pensar que como una gran empresa encierra en su espíritu la esperanza de un amanecer radiante y vigoroso que inspira a seguir luchando por el noble ideal de hacer patria, de hacer del Perú, la gran empresa.
domingo, 28 de marzo de 2010
El mensaje de Pericles
500 antes de Cristo, Pericles a los atenienses les decía “un ciudadano de Atenas no abandona los asuntos públicos para ocuparse sólo de su casa, y hasta aquellos de entre nosotros que tienen grandes negocios están también al corriente de las cosas del gobierno. Miramos al que rehuye el ocuparse de política, no como una persona indiferente, sino como un ciudadano peligroso”.
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